¿Una sociedad puede adquirir acciones o participaciones propias?
La suscripción de acciones o participaciones por la propia sociedad queda prohibida por ley. Si se han adquirido a pesar de estar prohibido, quedan obligadas a ser enajenadas en un plazo máximo de un año a contar desde la fecha de la primera adquisición. En todo caso y hasta la total enajenación, se deberá dotar una reserva por participaciones propias por el importe de estas participaciones. Si pasado el plazo no se han conseguido transmitir, se está obligado a proceder a su total amortización y por tanto se deberá realizar la correspondiente reducción de capital.