Biocombustibles
1-. Tipos de biocombustible
Los conductores de los coches menos contaminantes serán premiados a partir del 1 de enero de 2008. La nueva tasa verde hará que se penalice a los titulares de vehículos que más dióxido de carbono emitan a la atmósfera. Los fabricantes insisten en la utilización de biocombustibles para afrontar el inminente cambio normativo.
Principalmente, hay dos tipos de biocombustibles, según la clase de motor (gasolina o gasóleo). En el caso de los coches propulsados por gasolina, se utiliza alcohol etílico procedente de la fermentación de azúcar, en un porcentaje del 15 por ciento, que puede ser añadido directamente a la gasolina corriente sin necesidad de modificar el motor, como ya esta ocurriendo. Ahora bien, este combustible en dosis más altas sólo puede usarse si se modifica el motor en el sistema en el sistema de carburación o de inyección.
Estados Unidos y Brasil son los dos países que más emplean el etanol como solución a partir del maíz, la caña de azúcar o la celulosa. También la celulosa es una materia noble notable cuya fermentación produce el alcohol necesario para los vehículos.
2-. Origen de los biocombustibles
Los combustibles de origen biológico, más conocidos como biocombustibles, obtenidos a partir de plantas como el girasol, la colza o la remolacha están cada vez más en la mira de todos. Mientras que los agricultores recalcan detrás que detrás del impulso a los cultivos energéticos está la importante alza de precios de las últimas semanas, algunos dirigentes mundiales, como el brasileño Lula de Silva, continúan abogando por estos carburantes del futuro, que el año pasado ya representaron 445.000 toneladas en nuestro país.
3-.Biodiesel
El biodiesel es la solución verde para los motores de gasoleo, obtenida por el procesamiento de aceites vegetales, tanto usados y reciclados como aquellos otros procedentes de semillas oleagionosas, como el girasol, la colza o la soja. En este caso, no hace falta una modificación del motor para poderlo utilizar y se ha comprobado que la contaminación atmosférica es menor. En el mercado se pueden encontrar varias clases de biodiésel, según el tipo de mezcla. El primero es el B20 que, como el propio nombre indica , es una mezcla del 20 por ciento de biodiésel y el 80 por ciento del restante diesel normal. Es el más empleado en Estados Unidos, pero también puede encontrarse ya en los surtidores de muchos países europeos, como el nuestro. También esta disponible el B100, un combustible de origen puramente vegetal cuya única contraindicación es que los motores de vehículos de hace mas de 10 años requieren una modificación mínima: la sustitución de los conductores de goma del circuito del combustible por otros materiales, para evitar un deterioro rápido de este componente. En nuestro país se optó por una mezcla no agresiva con los motores, ante la dificultad para controlar en qué tipo de vehículos si podría tener efectos negativos. Así, en las estaciones de servicio se puede hablar el conocido Bionor MX-15, bajo diferentes denominaciones comerciales, compuesto por un 12 por ciento de biodiésel y el 88 restante de gasóleo.
Conviene recordar que el biodiésel se produce a partir de aceites vegetales, vírgenes o reciclados. En el caso del aceite vegetal se extraen las semillas cultivadas y se elimina la harina, que puede destinarse al alimento del ganado. A continuación, el aceite sufre un proceso de refinado antes de incorporarlo al proceso de producción.