Medidas para la prevención del fraude fiscal
1- INTRODUCCIÓN Y ALCANCE DEL FRAUDE
Desde el pasado 30 de noviembre se encuentra en vigor la nueva Ley 36/2006,
de 29 de noviembre, de medidas para la prevención del fraude fiscal,
mediante la cual el Gobierno pretende establecer una serie de medidas destinadas
a fortalecer el control y la prevención del fraude fiscal.
El fraude fiscal no sólo supone una fuerte disminución de los
ingresos públicos, lo que afecta a la presión fiscal soportada
por el resto de los contribuyentes, sino que también condiciona el nivel
de calidad de los servicios públicos y prestaciones sociales de los que
todos nos beneficiamos.
En este aspecto, el paquete de medidas aprobadas por el Gobierno va dirigido
no sólo a facilitar la detección y regularización de las
defraudaciones tributarias, sino también a evitar que se produzcan incumplimientos,
reforzando las medidas disuasorias del fraude fiscal y facilitando el cumplimiento
voluntario de las obligaciones tributarias.
2- MEDIDAS DE PREVENCIÓN
Las medidas recogidas en la nueva ley están basadas en la experiencia
práctica de lucha contra el fraude de la Administración Tributaria,
y se agrupan en base a tres líneas de estrategia: reforzar las facultades
de actuación de los órganos de control, mejorar la calidad de
la información a disposición de la Administración Tributaria
y garantizar el ingreso efectivo de las deudas tributarias.
A lo largo de la nueva norma encontramos disposiciones dirigidas a prevenir
los distintos tipos de fraude fiscal, especialmente en los sectores inmobiliario
y de compraventa de vehículos a motor.
Para evitar el fraude en el sector inmobiliario, las novedades legislativas
van dirigidas a la obtención de información que permita un mejor
seguimiento de las transmisiones y del empleo posterior que se haga de los bienes
inmuebles. Así, por ejemplo, se establece la obligación de consignar
el N.I.F. y los medios de pago empleados en las escrituras notariales relativas
a actos y contratos sobre bienes inmuebles, so pena de no inscripción
en el Registro de la Propiedad de aquellas escrituras que no incluyan esta información.
Además, para garantizar su correcta identificación, se exigirá
la consignación de la referencia catastral del inmueble en los contratos
de suministro de energía eléctrica y de arrendamiento o cesión
de uso de bienes inmuebles.
Por lo que respecta a la regulación del I.S., se reforma el régimen
de operaciones vinculadas (operaciones que se llevan a cabo entre sociedades
que pertenecen a un mismo grupo o entre las que existan relaciones de dependencia
entre sus accionistas o administradores, u operaciones entre una sociedad y
cualquiera de sus accionistas o administradores, o sus familiares; fiscalmente,
han de tratarse por su valor normal de mercado) en el Impuesto sobre Sociedades,
al objeto de coordinar la regulación fiscal con el criterio contable
de valoración de estas operaciones y adaptar la legislación espanola
en materia de precios de transferencia al contexto internacional.
En cuanto a la lucha contra el fraude en el sector de la automoción,
se pretende acabar con las tramas organizadas de defraudación en el IVA
y en el Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte, que provocan
grandes distorsiones en los precios del mercado. En este caso, se establece
un nuevo supuesto de responsabilidad subsidiaria respecto al pago del IVA para
quien adquiera mercancías procedentes de dichas tramas, en las que no
se ha procedido al pago del impuesto en una fase anterior.
Respecto al Impuesto Especial (impuestos indirectos que gravan las primeras
fases del proceso productivo, fabricación y elaboración y la importación
de determinados elementos de consumo, como el impuesto sobre el Alcohol y las
Bebidas Derivadas, el Impuesto sobre los Hidrocarburos, el Impuesto sobre las
Labores del Tabaco y el impuesto sobre determinados medios de transporte) se
exigirá un visado previo a la matriculación de los vehículos
usados, para comprobar la realidad del valor que se declare como base imponible,
e impedir la matriculación de vehículos, normalmente de gama alta,
por precios excesivamente bajos.
Otra novedad a resaltar es la supresión del trámite de audiencia
previo a la remisión del expediente a la vía judicial. Con esta
medida se gana en rapidez y agilidad de respuesta frente al delito fiscal y
se igualan las medidas de persecución de este tipo de delito a las de
otras conductas delictivas, ya que en ningún otro delito de carácter
público se le concedía al interesado un trámite de audiencia
previa anterior a la denuncia o querella.
Para evitar el fraude en la fase recaudatoria, se tipifica una medida antiabuso
basada en la figura jurisprudencial del levantamiento del velo, por la cual
el accionista de una sociedad mercantil queda obligado por las deudas de la
misma. Gracias a esta medida antiabuso, la Administración Tributaria
podrá reaccionar contra determinadas estrategias fraudulentas de uso
común dirigidas a conseguir, cuando no la exoneración de las obligaciones
contributivas, un elevado retraso en su cumplimiento al tener que acudir a instancias
judiciales.
Esta reforma también fomenta la colaboración de los contribuyentes
con la Administración Tributaria, al flexibilizar el régimen de
los acuerdos previos de valoración e introducir una regulación
específica para los procedimientos amistosos, pendiente de posterior
desarrollo reglamentario.
3- EFECTOS RECAUDATORIOS
Con estas y otras medidas es de esperar se consiga mejorar de modo real y efectivo
la respuesta de la Administración frente al fraude fiscal. De hecho,
Hacienda prevé recaudar este ano, el primero de vigencia de la Ley de
Medidas de Prevención del Fraude Fiscal, casi 5.144 millones de euros
en la lucha contra quienes eluden sus obligaciones tributarias. Esta cantidad
se desglosa al sumar los 4.059 millones derivados de actuaciones de control
directo a los 1.083 millones que espera ahorrarse de manera indirecta, al aminorar
las devoluciones solicitadas a causa de irregularidades diversas. Para ello,
sus responsables han previsto realizar más de 280.000 inspecciones, de
las que una de cada tres se harán del sector inmobiliario, donde Hacienda
ha logrado en los dos últimos anos que afloren un 40% más (unos
4,7 millones) de segundas residencias no declaradas por los contribuyentes antes
de 2004.
El plan de objetivos de la Agencia Tributaria para 2007 contempla una recaudación
bruta de 234.642 millones de euros, que se reduciría a 187.178 en términos
líquidos. Un tercio de esos ingresos provendrán del impuesto de
la renta (IRPF, con 61.950 millones) y una proporción similar llegará
a través del IVA (57.910 millones); en ambos casos, por encima de la
tributación empresarial (41.641 millones).
En cuanto al cobro de las deudas y sanciones tributarias pendientes (que es
el apartado que tiene un reflejo real sobre las arcas del Estado), la estimación
es que se lograrán 8.151 millones de euros, si bien aún tiene
pendiente de cobro 3.620 millones en más de 2.000 expedientes por delito
fiscal pendientes de resolver.
Respecto a las inspecciones que tiene previsto realizar Hacienda, un total
de 173.934 tratarán sobre tributos internos y módulos.
En este apartado se incluyen tanto la delegación de central de grandes
contribuyentes, que se encarga de revisar las cuentas de aquellas companías
(o particulares) que ingresan más de 60 millones de euros al ano, como
aquellos perfiles que presenten un riesgo fiscal más elevado en el plano
individual.