Liquidez en la empresa
1-Introducción
Una de las novedades más importantes del nuevo PGC 2007, ha sido sin duda la incorporación de dos nuevos documentos a las cuentas anuales: el estado de cambios en el patrimonio neto (ECPN) y el estado de flujos de efectivo (EFE, en adelante).
En este artículo haremos referencia al EFE, como indicador de la capacidad que tiene una empresa para generar efectivo o equivalentes al efectivo, así como sus necesidades de liquidez, todo ello mediante el uso de tres categorías: las actividades de explotación, las de inversión y las de financiación.
Se trata de un estado contable, que muestra el flujo de efectivo generado por la empresa durante un determinado ejercicio económico, explicando, no solo la variación neta de la tesorería, sino también las causas de los cobros y pagos acaecidos durante el mismo. Para ello, se sigue el llamado criterio de caja y no de devengo, eso es, atendiendo a la corriente real de ingresos y gastos, con independencia respecto al momento en que se produce el intercambio de bienes y servicios.
2-Clasificación de los flujos de efectivo
Podemos distinguir tres tipos de flujos de efectivo en atención a la fuente o naturaleza de los mismos: los que provienen de la actividad de explotación, la actividad de inversión y la actividad de financiación.
Flujos de efectivo procedentes de la actividad de explotación
Son aquellos cuyo devengo se produce en el marco de la actividad ordinaria de la empresa y, en su motivo, constituyen la principal fuente de ingresos de la empresa. Se caracterizan por la habitualidad y liquidez, incluyendo cobros y pagos regulares con clientes, proveedores, acreedores, trabajadores, servicios...etc.
Flujos de efectivo procedentes de la actividad de inversión
Su origen se encuentra en el inmovilizado y las inversiones inmobiliarias, tanto a largo como a corto plazo, excluyéndose las inversiones financieras que forman parte de la tesorería. Dicho de otra forma, son los flujos que provienen del activo, corriente o no corriente, distinto de las existencias o las cuentas a cobrar de origen comercial.
Flujos de efectivo procedentes de la actividad de financiación
Son aquellos que provienen de la captación y reembolso del pasivo y el patrimonio neto, así como del pago de dividendos.
3- Análisis de los EFE
La llevanza de un estado de flujos de efectivo de forma ordenada y fiel a la realidad, nos permite divisar en un primer momento la capacidad de la empresa para generar flujos de efectivo o equivalentes y, por tanto, el grado de liquidez y solvencia que tiene la empresa.
No obstante, a través de este indicador uno puede extraer información valiosa para otros campos, como por ejemplo, intuir si la política de dividendos de ese ejercicio va a ser o no generosa, así como determinar la posibilidad de incrementar o no el endeudamiento externo.
Desde otro punto de vista, también podemos evaluar los efectos que producen las actividades de inversión y financiación en la entidad, tanto para las que suponen movimiento de tesorería como las que no. Asimismo, nos ayuda a delimitar la correlación de ingresos y gastos respecto la correlación de cobros y pagos.
En última instancia, un estudio continuado de los flujos de efectivo nos permite determinar el patrón seguido por la empresa para generar y emplear los recursos líquidos, así como la capacidad de adaptarse a nuevas circunstancias, eso es, su flexibilidad financiera.
4- Conclusiones
La información que se desprende del estado financiero de flujos de efectivo nos permite, entre otros, realizar un perfecto análisis de la solvencia empresarial