La globalización
¿QUÉ ES LA GLOBALIZACIÓN?
La globalización es un proceso político, económico, social y ecológico que está teniendo lugar actualmente a nivel mundial. Este fenómeno implica que existe cada vez más un mayor grado de interdependencia entre las diferentes regiones y países del mundo, en concreto en las áreas de relaciones comerciales, financieras y de comunicación, bajo el control de las grandes empresas capitalistas.
El concepto de globalización es un concepto no acabado, pero necesariamente en su definición debemos encontrar los siguientes aspectos:
- un proceso diferente de acumulación del capital, donde las empresas transnacionales concentran cada vez más la producción. Existe por tanto, una concepción global de mercado.
- La base donde descansa el fenómeno de la globalización es el avance o innovación técnica. Se instaura una nueva sociedad del conocimiento.
- Existe una perfecta movilidad del capital, el capital financiero prima sobre el capital mercantil.
- Flexibilización del sistema productivo y de la base legislativa que viabilice el sistema por parte de los estados.
En el ámbito económico, la globalización implica que cada vez más aspectos de la vida son regulados por el “libre mercado”, como la salud, la educación, la información, etc. Las multinacionales Link (es cualquier empresa que dedica gran parte de sus operaciones a una actividad que no se limite a un solo país) consiguen cada vez más poder, desempeñan un papel crucial y representan la forma organizativa por medio de la cual el gran capital ejerce su hegemonía en el momento presente. El medio ambiente y el bienestar quedan subordinados absolutamente a los imperativos del sistema económico. La ideología neoliberal se aplica en casi todos los países con cada vez más intensidad; pero la globalización no es sólo o fundamentalmente fruto del desarrollo económico, sino que responde a un proyecto político de los sectores dominantes de la burguesía que dirigen el proceso a través de determinadas instituciones internacionales, como el Banco mundial, el FMI y la OMC. Link (La OMC crea las condiciones para que las grandes empresas transnacionales puedan ejercer su dominio en la economía mundial).
VISIÓN CRÍTICA DE LA GLOBALIZACIÓN
La globalización es una nueva fase del capitalismo y al ser éste un sistema que descansa en la división de clases y en la desigualdad no cabe pensar en la neutralidad del fenómeno.
Este proceso está concebido para servir los intereses de las clases dominantes y para la perpetuación del propio sistema a través del mecanismo de aumentar la explotación de las economías del Tercer Mundo. Los países industrializados han acabado por arrasar a muchas de las economías del Tercer Mundo, destruyendo o desarticulando sus estructuras productivas, supeditando los procesos productivos al control y dominio de las multinacionales, imponiendo pautas de consumo y apropiándose de las empresas y sectores rentables.
La desigualdad hoy es mayor que nunca. Los países no desarrollados se ven obligados a transformar su economía por medio de los Planes de Ajuste Estructural; se ven obligados a adaptarse a un mercado mundial en beneficio de unos pocos, olvidándose de la supervivencia de la gente.
QUÉ PODEMOS HACER
El reto que nos plantea la globalización no es intentar poner fin a la expansión de los mercados globales, sino encontrar reglas e instituciones para conseguir que haya un mayor control – local, nacional, regional, global – de forma que los trabajadores se beneficien de la globalización, en lugar de resultar explotados por su causa. Para la clase obrera en todo el mundo, la globalización presenta el desafío de intentar globalizar su enfoque. En una economía global, los sindicatos no pueden centrarse exclusivamente en las cuestiones relativas a su propio país. Los problemas a que se ve confrontada la clase obrera forman parte de un marco internacional. Ahora lo importante es establecer lazos solidarios a través de las fronteras. Los sindicatos están construyendo alianzas, intercambiando información y estrategias en distintos países.El reto que nos plantea la globalización no es intentar poner fin a la expansión de los mercados globales, sino encontrar reglas e instituciones para conseguir que haya un mayor control – local, nacional, regional, global – de forma que los trabajadores se beneficien de la globalización, en lugar de resultar explotados por su causa. Para la clase obrera en todo el mundo, la globalización presenta el desafío de intentar globalizar su enfoque. En una economía global, los sindicatos no pueden centrarse exclusivamente en las cuestiones relativas a su propio país. Los problemas a que se ve confrontada la clase obrera forman parte de un marco internacional. Ahora lo importante es establecer lazos solidarios a través de las fronteras. Los sindicatos están construyendo alianzas, intercambiando información y estrategias en distintos países.