La emergencia de los países del Este
El cambio de mapa político europeo ha destapado una serie de mercados emergentes que, se han colocado por sus potenciales condiciones en el punto de mira de inversores y empresas del mundo.
1. Mirando nuevas fronteras
En el presente año 2008, después de años de bonanza el sector inmobiliario en España pasa por momentos de reconversión. Se está produciendo una ralentización del sector, los precios de los pisos se han estancado y se tarda cada vez más en vender una vivienda.
Debido a esta crisis inmobiliaria, los inversores españoles han empezado a abrir fronteras y a mirar a otros sitios para colocar sus excedentes. Fronteras que se están dirigiendo hacia la Europa del Este.
2. Cambios económicos en los países del Este
El cambio del mapa político actualmente, después de la caída del muro de Berlín o la caída del régimen soviético, ha provocado drásticos movimientos en el plano económico. Se han destapado una serie de mercados emergentes que, por sus potenciales condiciones se han colocado en el punto de mira de empresas e inversiones del mundo.
De entre estos países, los salidos de los extintos sistemas comunistas pro-soviéticos, son algunos de los más atractivos para el capital extranjero./p>
Países como Hungría, Polonia o cada una de las dos actuales mitades de Checoslovaquia: la República Checa y Eslovaquia, son buenos ejemplos del fenómeno de los mercados emergentes. Todos ellos son miembros de la penúltima ampliación de la UE.
3. Características de los países del Este
La alta cualificación de sus trabajadores, junto a los bajos salarios y las buenas condiciones fiscales imperantes los convierten en un escenario ideal para trasladar empresas, merced del llamado fenómeno de las deslocalizaciones. Son los llamados PEBS (Países Emergentes de Salarios Bajos), un incentivo irresistible para muchos gigantes de la industria mundial, que han trasladado hasta estos nuevos paraísos sus fábricas para abaratar sus costes de producción.
La privatización de las empresas estatales, herencia de los regímenes comunistas, es otra de las oportunidades de negocio que están encontrando empresas de todos los sectores. Por ejemplo en Serbia, el Gobierno de aquel país inició hace unos años un ambicioso proceso para privatizar, entre otros, su sector turístico. Un proceso que todavía está en marcha y que ya ha permitido la entrada de grandes cadenas hoteleras internacionales. En general Serbia ha establecido unas condiciones muy favorables a la entrada de capital extranjero, tanto desde el punto de vista impositivo como laboral.
Las deslocalizaciones siempre traen consigo un componente negativo para el país que las sufre. El traslado de una fábrica siempre acarrea problemas, ya que lo que se trasladan son los bienes productivos, no la mano de obra. Por lo que la operación despierta una reacción en contra por parte del país deslocalizado, ya que el cierre comporta despidos y el cese de importantes actividades económicas.
No obstante, no todas las empresas internacionales que abren en los países de Este son producto de una deslocalización. También muchas empresas nuevas están desembarcando para beneficiarse de sus ventajas.
Las empresas españolas no son ajenas a estos movimientos, y son numerosas las que ya llevan un tiempo explorando las posibilidades de los mercados del Este europeo, con mayor o menor grado de penetración.