El secreto bancario comunitario
1. Introducción
Desde principios de año, no estamos
parando de recibir noticias en torno al cierre de compañías multinacionales
instaladas en España. La primera en caer fue Samsung, después
Philips, Nokia... y esto no ha hecho más que empezar. Algunas más
ya han anunciado expedientes de regulación de empleo ERE
para este año.
Philips (multinacional holandesa) instalada en España desde hace muchos
años cierra su planta de iluminación que tiene en La Garriga (Barcelona)
el próximo mes de junio. Samsung cerrará su factoría para
trasladarse a China y Eslovaquia, pudiendo dejar sin trabajo a unas 800 personas
Asimismo, sus oficinas centrales pasarán a instalarse en Madrid. Nissan
amenaza con despedir a 600 trabajadores. La multinacional nipona propone un
aumento de la productividad a
costa de un aumento del ritmo de trabajo, la ampliación de la jornada
laboral y una congelación salarial hasta 2007 al objeto de reducir costes
en un 31%. Nokia ha decidido cerrar su centro de Investigación y Desarrollo
para trasladarse a Finlandia.
¿Lo más importante es lo que se gana en un ejercicio económico?
Sin duda, en el mundo empresarial sí.
2. ¿Por qué cierran las compañías?
¿Qué explicaciones dan las empresas para estas decisiones tan
duras?
La respuesta es unísona, la consecución de beneficios y la reducción
de costes salariales.
Gran parte de los costes fijos de una empresa son los costes laborales, que
incluye no solamente los sueldos y salarios percibidos por los trabajadores
sino la parte de estos que la empresa cotiza por ellos a la seguridad social.
En España, dicen las compañías hasta ahora aquí
afincadas, estos costes laborales son muy elevados. Existen otros países
en donde estos costes son mucho más reducidos, son los países
del Este.
El peligro de evasión viene de China y de los países de la Europa
del Este que tiene una mano de obra altamente cualificada y unos costes salariales
mucho más bajos que los que tenemos en España. Algunos países
del Este tienen unos costes salariales y de fabricación imposibles de
obtener en los países ricos, por alta que sea la productividad.
Sin embargo, también se da el caso que compañías que cierran
y trasladan sus centros a otros países y que no tiene pérdidas
reflejadas en sus balances, lo hacen por el por si hubiera. Las
empresas están demostrando unas cautelas extraordinarias a la hora de
tomar estas decisiones tan difíciles y drásticas.
Durante los días siguientes al anuncio de cierre de la factoría
Samsung se ha visto que no todos los trabajadores han sido tratados de la misma
forma dado que dentro de las cláusulas de despido, trabajadores coreanos
no están afectados por el cierre.
Los líderes patronales coinciden con expertos y sindicatos en que la
evasión de las multinacionales no se debe únicamente a los salarios
sino por cuestiones más estructurales tales como mano de obra formada,
asesores laborales competentes e infraestructuras.
3. ¿Qué nos depara el futuro?
Lo que ha quedado claro es que las empresas están huyendo.
No tan solo por el tema de reducción de costes, sino por el hecho de
que estamos pasando de ser una potencia industrial a una potencia postindustrial.
Esto significa que si se desea seguir adelante, seguir siendo fuente de acogida
de industrias y capitales debe cambiar el planteamiento de industria a un plano
servicios. La situación que aquí se está dando fruto del
desarrollo industrial obtenido por la industria española en los últimos
años, desarrollo vertiginoso en los últimos ejercicios. EL proceso
que se está dando es lo que se prevé sucederá en los Estados
Unidos de América, en donde dentro de veinte años la mano de obra
ocupada en el sector industrial será del 3%, menos de la que actualmente
cuenta el sector agrario.
Además, fuentes de otras empresas afincadas en el territorio nacional afirman
que la posible implantación de sus empresas en Cataluña, así
como el traslado de personal ha quedado en aguas de borraja. Las empresas no ven
en Cataluña la Comunidad que hace años era considerada la más
próspera, la más avanzada, las más dispuesta a cambiar, la
más moderna. Este giro parece haberse endurecido desde el cambio de gobierno
que se ha producido tras las elecciones de noviembre de 2003.
Sin embargo, esta semana se ha sabido que la multinacional francesa Schneider
Electric dedicada al control industrial y de automatismos ha instalado en Barcelona
su sede para los mercados de Sudamérica, Caribe y Próximo Oriente.
El cómo acabará, el futuro lo dirá. Sin embargo es difícil
que España deje de ser fuente de acogida de empresas y capitales. Gran
parte de la consecución de implantación vendrá determinada
por apoyos gubernamentales y cambios en la política autonómica.
4. Planes del Gobierno
Las nuevas propuestas del Gobierno salieron el pasado día 27 de enero.
El Gobierno prepara un plan de ayuda destinado al sector de la electrónica
de consumo, y similar al que se hizo en el sector textil.
El programa consiste en ayudas a la investigación y desarrollo a través
del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
5. Conclusión
Como dice el refrán, cuando las barbas de tu vecino veas pelar,
pon las tuyas a remojar. Todas las multinacionales que están cerrando,
tienen sus factorías en grandes centros industriales, en donde están
situadas empresas como Yamaha, Honda y Altom.
Dado como está actualmente el panorama empresarial y político,
es fundamental que los partidos gobernantes dicten una adecuada política
de inversión, cooperación, subvención, investigación
y desarrollo si desean que el país siga en la senda del desarrollo y
crecimiento.
Como muy bien proclamaba un diario vasco, las multinacionales no tienen ni patria
ni corazón.