El petróleo pierde influencia en la economía
El peso del crudo va descendiendo y a su vez, va aumentando el peso de las energías renovables. Las causas de dicho descenso, el cambio en la economía.
1. Introducción
Últimamente, el precio del petróleo ha ido escalando niveles incrementándose hasta casi un 60%. Sin embargo, la economía, la inflación y las Bolsas de todo el mundo apenas se han visto afectadas por ello.
Hace unas tres décadas el precio del petróleo era capaz de desatar autenticas hecatombes, pero parece que ahora es casi inofensivo. Últimamente se ha situado entorno a un precio real casi similar al de 1973, y lo cierto es que no ha ocurrido nada.
Ni se ha parado la economía por culpa del petróleo, ni la gasolina se ha disparado, ni la inflación se ha puesto por las nubes, ni parece tampoco que ello les haya quitado el sueño a los inversores.
Si bien es verdad que el crudo ha afectado las expectativas de inflación, pero también es cierto que ya no es un elemento clave de la economía, ha perdido mucho peso.
2. ¿ Cambio en la economía o el petróleo ya no es lo que era?
Como parece que esta ocurriendo podríamos decir que se debe a ambas cosas. Ya que según parece el mundo se ha ido preparando a conciencia frente a la dictadura del “oro negro” después de la crisis de 1973. Hace treinta años, el petróleo era la energía omnipresente. No sólo en coches o aviones, sino en la generación de electricidad, la industria y la calefacción. Tras la crisis del 73 se inició la búsqueda de alternativas. Éstas, que no han fructificado en el transporte, sí que han funcionado en los demás sectores. Tanto que el crudo y sus derivados han desaparecido prácticamente de centrales eléctricas y hogares del primer mundo.
La puesta en marcha, en las últimas décadas, de fuertes cambios en las políticas macroeconómicas y energéticas, así como las estrategias de costes y producción de las empresas, han producido una especie de círculo virtuoso que ha reducido el peso del crudo en la economía, y del daño que nos puede hacer cuando se dispara su precio.
3. Razones para que el precio del petróleo suba tanto
3.1. La voracidad de Asia
La principal causa de la sensación de escasez en los mercados, que a su vez desata los precios, es la fuerte demanda de Asia, especialmente China. Asia apenas consumía en 1973 el 12’7% de la energía primaria en el mundo, hoy gasta el 26’4%. De los 2’1 millones de barriles diarios adicionales que necesitará el mundo en 2008, unos 900.000 se irán a Asia (400.000 a China).
3.2. La oferta no acompaña.
La oferta tiene enormes dificultades para acompañar los fuertes incrementos de la demanda en los últimos años. En septiembre, mientras la demanda se mantuvo en ese mes en 89’5 millones de barriles diarios, la oferta de los productores alcanzaba apenas los 85’1 millones. Hubo un desfase de 800.000 barriles diarios, que la Agencia espera se cubra a lo largo del año. Ante esta escasez, no hay que ser muy lince para apostar por el alza de los precios.
3.3. La dificultad de Occidente para mantener llenas sus reservas
En vista de la estrechez de la oferta, las reservas de productos petrolíferos de los países occidentales han estado cayendo en los últimos meses, acelerando la sensación de ansiedad en los mercados. Las reservas de los países de la ODCE cayeron en 14’8 millones de barriles en julio, 21 millones en agosto y 29’5 millones en septiembre. Cada vez que las existencias bajan, los precios se disparan al alza.
3.4. Insuficientes inversiones en prospección y exploración
A nivel de inversiones en prospección y exploración no es suficiente, para acompañar el crecimiento de la demanda. Estas insuficiencias se explican por la renuencia de muchas compañías a invertir en yacimientos complicados y caros.
Además, las petroleras han sido expulsadas de proyectos en Rusia o Argelia, o han decidido abandonar operaciones en marcha de Rusia, Kazajstán, Venezuela o Ecuador debido a cambios fiscales.
3.5. Evidentes problemas geopolíticos y políticos
Los problemas geopolíticos en Medio Oriente, las amenazas de Hugo Chávez, los caprichos de Putin con sus petroleras y las extranjeras o las guerrillas en Nigeria no ayudan a calmar los mercados.
3.6. Agotamiento de los campos actuales y baja calidad de los nuevos
Parte de las dificultades en el suministro se deben al agotamiento o menor producción de algunas zonas, como la del Mar del Norte. Lo que viene a añadirse al hecho de que hay pocos países con reservas y capacidad para ampliar sustancialmente la producción. El único que parece disponer de capacidad extra sustancial es Arabia Saudí, que podrá producir 11’3 millones de barriles en diciembre de 2008, unos 2’7 más que en 2006.
3.7. Temor de la OPEP a una ralentización
La OPEP tampoco se muestra muy dispuesta a incrementar el bombeo de petróleo, ya que teme que la ralentización económica reduzca la demanda y provoque una caída de los precios.
4. Energías Renovables
No hay nada escrito sobre el futuro de las petroleras, pero hay cada vez más voces alertando de que no son la mejor apuesta a largo plazo. Aunque el crudo seguirá siendo muy utilizado en las próximas décadas, el crecimiento del consumo de sus derivados en Europa y Norteamérica será más bien tibio, lo que no augura grandes incrementos de facturación para estas compañías. Tampoco parece que estén sacando grandes beneficios de la subida de precios del crudo.
Las energías renovables parecen albergar grandes promesas. Las cifras sobre el sector muestran que el incremento de los nuevos tipos de energía (en capacidad instalada, producción y facturación) está evolucionando a ritmos de dos dígitos y que muchas de estas energías, en especial la eólica pero también la biodiesel, están en condiciones de volar por su cuenta... y ganar dinero.