El Factoring, una tendencia al alza
El auge de este tipo de acuerdos entre empresarios y profesionales responde a las distintas ventajas ofrecidas por el factoring, así como, a la cobertura ofrecida a las necesidades del mercado.
1.- ¿Qué es el factoring?
Es un contrato bilateral en el que el acreedor cede su crédito o conjunto de créditos a un tercero, al que normalmente llamaremos “factor”, para que haga efectivo el crédito, se encargue de su contabilidad y realice cualquier otra actividad relacionada con el cobro. Se entiende por factor, la sociedad especializada en el gestión del cobro, la cual a su vez, suele estar participada directa o indirectamente por una entidad de crédito.
Tal y como se desprende de la nomenclatura, el factoring es un contrato de origen anglosajón y mixto, al presentar lazos comunes con el contrato de comisión de cobros. Ambos se diferencian en que, mientras el factor actúa en nombre propio, el comisionista de cobro actúa por cuenta ajena, asumiendo un rol similar al de representante o mandatario.
2.- Tipos de factoring (según la intensidad asumida, siendo implícita la función principal de gestionar el cobro)
- Factoring de Administración.
- Factoring de Garantía.
- Factoring de Financiación.
2.1) Factoring de Administración de carteras de clientes.
Este servicio incluye el estudio y clasificación de la clientela, según las posibilidades de cobro, así como una contabilización de las ventas y los cobros relativos a las mismas e información sobre los créditos pendientes.
Se trata de un servicio de información y gestión, que si bien podría realizarlo la misma empresa acreedora, en un entorno tan competitivo como el actual, donde las decisiones deben ser rápidas y concisas, se prevé necesaria la intervención de éste tipo de entidades en la gestión del cobro; No sólo por el hecho de poseer amplias infraestructuras y fuentes de información, sino también por el tiempo que ocupa el realizar una evaluación y valoración de riesgos continua.
2.2) Factoring de Garantía.
Como es obvio, cualquier venta de crédito conlleva en sí el riesgo a no cobrar la totalidad del mismo en el momento concebido. En atención a ello, el vendedor deberá evaluar qué tipo de garantías puede convenir para prevenir una situación patrimonial deficiente.
En caso de decantarse por el factoring, en detrimento de pólizas de seguro, es importante destacar que la cesión del crédito en sí, no conlleva la asunción de la deuda por el factor, distinguiendo dos tipo de factoring:
-Factoring con recurso: En este supuesto el cesionario no asume el riesgo de la operación, pudiendo proceder contra el cedente en caso de impago del crédito.
-Factoring sin recurso: A diferencia de la anterior, el factor asume de forma total la deuda originada por el crédito. Cabe decir que ésta modalidad de factoring es la más utilizada en la práctica internacional, habiéndola definido el Tribunal Supremo como la genuinamente típica.
2.3) Factoring de Financiación.
En cualquier momento de la cesión del crédito y antes de la fecha de vencimiento, el vendedor podrá instar a la empresa de factoring el anticipo del importe relativo al crédito cedido.
En este tipo de servicio de factoring, la financiación no responde a la solvencia del vendedor, sino a la situación financiera de los deudores. Aún así, deberá acordarse en las cláusulas del contrato. No obstante haber distintos tipos de factoring, la modalidad más generalizada comprende todos los servicios anteriormente mencionados.
Por lo que refiere a la contraprestación del factor, ésta consiste en una comisión sobre los créditos cedidos, junto a eventuales intereses devengados en caso de anticipo financiero.
En definitiva, la externalización de este tipo de servicios se postula como una alternativa rentable y eficaz tanto para las grandes empresas como para las PYME. El hecho de que en las últimas décadas se hayan triplicado los acuerdos de factoring, tanto a nivel nacional como internacional, refleja la importancia de este tipo de servicios de cobro en una economía global como la nuestra, donde el tiempo se valora en clave de competitividad.