¿El capitalismo está decayendo?
1. La situación económica actualmente.
Imagínese que un día los bancos no tuvieran suficiente liquidez, y, en vez de prestar dinero a sus clientes fueran ellos, los contribuyentes, quienes prestaran más de medio billón de euros.
Imagine que grandes bancos de EE.UU. y Europa fueran rescatados de la quiebra por fondos de países en vías de desarrollo. Imagine que las viviendas perdieran una cuarta parte de su valor en dos años, y miles de familias no pudieran hacer frente a sus hipotecas, obligando a los Gobiernos a socorrer los más apurados pagando la ampliación de los créditos hipotecarios.
Imagine que los precios de los alimentos básicos se disparan, se iniciara el racionamiento del arroz en EE.UU. y en Europa y el coste del petróleo se triplicara en cuatro años sin que apenas detectaran revueltas sociales, ni la Bolsa, aunque a la baja, sufriera crash alguno. En realidad no hace falta mucha imaginación, todo esto esta sucediendo ya.
2. ¿ Una crisis pasajera o se trata de algo más?
La pregunta que se hacen muchos, es si se trata de una crisis más, dentro de los grandes ciclos económicos que alteran la bonanza con la depresión, o si se trata de algo más serio.
Se ha utilizado el concepto fin del capitalismo en decenas de publicaciones, para explicar fenómenos tan dispares como la incorporación de la mujer en el mundo laboral, el imparable ascenso de China e India, o la globalización. Y ahora es utilizada para tratar de explicar las turbulencias que sacuden los mercados internacionales desde hace casi un año.
Los mercados concebidos en términos de obtención de beneficios, no promueven la eficiencia de los servicios, sino la concentración de la riqueza y la especulación. De esta forma, el valor real de los activos del planeta es ahora tres veces inferior a los instrumentos financieros (bonos, títulos, acciones, derivados, etc...) emitidos tomando como referencia esos activos.
Hay expertos que piensan que esta crisis puede desembocar en un apocalipsis si las autoridades monetarias no dan con la solución adecuada. Todos critican la falta de reacción de las autoridades monetarias para prever las consecuencias de una economía crecientemente especulativa apoyada en el apalancamiento, es decir, en instrumentos financieros cuyo valor es muy superior al valor real de los activos en que se basan.
3. Causas de la crisis.
Las principales causas de la crisis son:
- la crisis financiera esconde en su interior en realidad tres crisis.
- La primera es de crédito, por la alta morosidad de las hipotecas tras el fin del boom inmobiliario.
- La segunda crisis es la del apalancamiento que amplifica la crisis.
- La tercera es una crisis de liquidez, por la dependencia de financiación a corto plazo para invertir en productos estructurados.
Las hipotecas han sido otorgadas alegremente a gente de dudoso crédito que ahora no puede hacer frente a los pagos. Y el valor de las misma y el de los productos financieros relacionados con ellas se han venido abajo. Ahora los bancos ya no se fían de sí mismos porque aún no saben quién posee esos productos que sencillamente no pueden colocarse en el mercado.
La actual crisis es mas grave porque combina dos burbujas, la hipotecaria y la crediticia, que afecta simultáneamente a la construcción y al consumo. La combinación ha generado un boom económico en muchos países que tenían como base el sobreendeudamiento de familias y empresas gracias a la sobreexposición crediticia de bancos e inversores, a menudo basado en la ilusoria seguridad de un inflado precio de la vivienda. Muchos de esos países acumularon enormes déficit y deberán restaurar ahora su competitividad. Pero, como están atrapados en la UEM, solo pueden hacerlo mediante un ajuste del mercado laboral: desempleo y reducciones salariales. En cadena, esas altas tasas de paro y la caída de los precios y salarios harían que las deudas que han contraído familias y negocios fueran impagables.
4. Consecuencias de la crisis.
Las consecuencias de la crisis son:
- Fuertes pérdidas y deterioro de la base de capital de numerosos bancos de Europa y EE.UU.
- Subida de los tipos de interés interbancarios ante la escasez de liquidez y pese a las inyecciones de los bancos centrales.
- Contracción del crédito y préstamos más caros para empresas y particulares.
- Frenazo económico ante las restricciones monetarias.