Donde invertir: ¿renta fija o renta variable?
1. Introducción
Cuando hablamos de fondos de inversión siempre pensamos en una división,
los de renta fija y los de renta variable, pero a partir de esta diferenciación
existen muchos tipos de fondos para invertir nuestros ahorros. La rentabilidad
de esta inversión depende de muchos factores como por ejemplo el riesgo
que se asume al realizarla o el sector económico de destino.
2. Factores que estimulan la inversión en
fondos
Los tipos de interés han sido bajos en los últimos años,
lo que provoca que los ahorros se destinen más al mercado bursátil
que por ejemplo a cuentas bancarias que generan poca plusvalía para las
familias. Entre la bolsa y las inversiones fijas están los fondos, que
contienen una parte de fijo y una parte de variable, la ponderación de
éstas depende de la naturaleza del fondo. Como anteriormente se ha comentado,
la bajada de tipos de interés provocó un aumento de confianza
en la bolsa, que también tiene repercusión en los fondos de inversión
por la parte variable de la que
se componen Por otro lado hay un factor que será decisivo a la hora de
invertir en fondos a partir de este momento, la reforma del IRPF. Se fomentará,
gracias a la no penalización fiscal por cambiar de un activo financiero
a otro que los inversores en lugar de venderse el activo cuando tengan beneficios,
lo cambien, y así se ahorren el impuesto que deberían pagar.
Debido a esta nueva situación existe una aproximación entre bolsa
y fondos de inversión variables, ya que estos últimos ganan en
agilidad cuando se quiere cambiar de activo financiero en el que confiar los
ahorros, pero la bolsa continua siendo más dinámica ya que cambiar
un fondo de inversión puede tardar entre dos y tres días con lo
que probablemente no ganaremos lo esperado en el cambio, ya que el nuevo activo
puede sufrir fluctuaciones como una subida cuando esperábamos hacernos
con él a un precio más asequible.
3. Tipos de Fondos
Renta Fija: Son los fondos en los que la mayor parte del dinero o su
totalidad se invierten en activos de renta fija que se puede dividir en compra
de deuda pública y compra de deuda privada (obligaciones que emiten desde
las empresas). Aunque se denominen de renta fija no quiere decir que este fondo
no pueda estar compuesto de una pequeña parte de inversión variable,
que nunca puede superar el 15%.
Renta Variable: Estos fondos dependen exclusivamente del comportamiento
de la bolsa, ya que están compuestos de participaciones en valores que
cotizan en el mercado bursátil. Son los más arriesgados, puesto
que una caída en las acciones nos provocaría una rentabilidad
negativa en nuestra inversión.
Mixtos: Estos a su vez se dividen en mixtos fijos y mixtos variables.
Dependiendo de si son fijos o variables su relación porcentual entre
participación fija o variable cambiará. Los mixtos de renta fija
se componen de al menos 70% de inversión en deuda pública o privada
y lo mixtos de renta variable están constituidos por una inversión
en bolsa que puede llegar ha ser del 75%, como mínimo ha de ser del 30%.
Garantizados: Estos fondos blindan el capital invertido y ofrecen una
rentabilidad, por lo tanto a priori son los que tienen menos riesgo. Crece su
demanda cuando existe crisis en la bolsa. En una línea muy parecida están
los fondos inmunizados, que no garantizan la totalidad del ahorro pero si un
porcentaje muy elevado y pueden dar más rentabilidad.
Otros: Podemos hablar de los fondos sobre otros fondos, se seleccionan
los más rentables del mercado y se invierte en ellos. Uno de sus problemas
son las comisiones que tenemos que pagar que nos disminuyen la rentabilidad,
ya que existen comisiones que nos aplica la compañía que gestiona
nuestro fondo y comisiones que cobra la compañía que gestiona
el fondo en el que invertimos.
También existen los fondos sectoriales, que se decantan en invertir el
capital en sectores específicos que puedan ser más rentables,
sectores que tengan una demanda que no sufra oscilaciones bruscas o caídas,
por ejemplo compañías tabacaleras, energéticas o alimenticias.
Parecidos son los fondos que se deciden por invertir en países que están
en crecimiento, estos se denominan fondos emergentes, se dividen en renta fija
o renta variable, se deben de tener en cuenta numerosas variable cuando se invierte
en estos fondos, ya que los ahorros pueden estar sujetos a la situación
política por ejemplo del país dónde invertimos.
Los fondos
GARP o Blend, son
fondos de renta variable que invierten en acciones de empresas con previsión
de crecimiento pero cuando sus acciones cotizan a unos precios bajos.
Hasta ahora un fondo que ha sido muy rentable es el inmobiliario, que consiste
en invertir en viviendas, naves industriales..., y beneficiarse de la plusvalía
que generan sus arrendamientos o sus ventas.
4. Riesgos
A priori cuando más riesgo tiene una inversión mayor será
nuestra rentabilidad. En el caso de los fondos de inversión cuanto más
participación variable más se arriesga el capital expuesto. Pero
no porque se invierta en un fondo exclusivamente fijo el capital estará
asegurado, ya que por ejemplo invirtiendo en deuda pública o privada
de países que operan en divisas estaremos expuestos al riesgo que supone
una depreciación de la moneda del país de origen. Debido a estos
riesgos los expertos recomiendan que se invierta en países de la Unión
Europea y más concretamente, en materia de fondos variables, en acciones
con etiqueta de
value. Se debe
también tener en cuenta la relación entre los rendimientos que
dan los fondos en general y la inflación, ya que un crecimiento de ésta
conllevará una disminución de la rentabilidad de los activos financieros.
5. Sectores más rentables
Cuando invertimos, ya sea en deuda privada o en acciones de una empresa nos
debemos asegurar que esta opera en un sector que no esta en recesión.
Es importante aprovechar los crecimientos que se pueden ocasionar en determinados
sectores, ya sean puntuales o mantenidos, de esto dependerá el plazo
de la inversión. Un ejemplo de crecimiento puntual puede ser el que registraron
las empresas start-up(como las páginas web), empresas de telecomunicaciones
que vivieron unos momentos con grandes rentabilidades que posteriormente se
convirtieron en negativas, en este caso el beneficio lo obtuvo la gente que
supo vender sus valores a tiempo. Como ejemplo de crecimiento mantenido tenemos
las sectores que generan una demanda cíclica, es decir, que su demanda
no sufrirá bajadas inesperadas como por ejemplo el sector inmobiliario,
el energético, el alimenticio, o el de vestido.
6. Conclusión
Desde marzo de 2000 la caída de las bolsas perjudicó este tipo
de inversiones, debido a la parte variable de las que se componen, y en estos
últimos años sus rentabilidades han sido negativas. Pero debido
a la no penalización fiscal por cambios de activos financieros y por las
nuevas exigencias del mercado estos activos financieros van a ser más demandados.
Los factores principales que se deben tener en cuenta cuando se invierte pueden
ser tres. En primer lugar de que se compone el fondo, es decir la proporción
de deuda pública o privada y acciones que se integran en el activo financiero.
Otro de los factores es el destino geográfico de la inversión, donde
se pueden dar condicionantes que aumenten el riesgo. Y el tercer factor es el
sector económico donde se invierte, sectores estables con menos riesgo
o sectores que nos pueden generar más rentabilidad pero a su vez tienen
un riesgo elevado porque no sabemos con exactitud como responderán.