De forma genérica puede considerarse la valoración como el proceso mediante el cual se obtiene una medición homogénea de los elementos que constituyen el patrimonio de una empresa o una dedicación de su actividad, de su potencialidad o de cualquier otra característica de la misma que interese cuantificar.
Existen múltiples métodos de valoración de empresas y se trata de un proceso muy complejo en el que se deben poner de manifiesto un conjunto de cualidades que van a hacerla atractiva o a reportar utilidad a la sociedad en la que está inmersa.
A continuación vamos a detallar los métodos más comunes de valoración de empresas.
En primer lugar, debemos enunciar los factores externos e internos que afectan a la valoración que se irán incorporando al proceso a la vez que el valorador va adquiriendo un mayor conocimiento de la compañía y formando un conjunto de expectativas de cara al futuro.
Los elementos que se deben analizar son:
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Método del valor contable
El método de valor contable entraría dentro de la tendencia
existente hacia la valoración de la empresa en base a los elementos
que la componen.
La fórmula sería:
V= AR – D
Siendo:
V= Valor de la empresa
AR= Valor del activo neto real; Activo neto real= Activo total neto –
Activo ficticio (un ejemplo de Activo ficticio serían los gatos amortizables)
D= Valor de la deuda o pasivo exigible de la empresa.
3.Método del valor sustancial
Corresponde al valor real de los bienes que la empresa emplea en la producción,
sin tener en cuenta la financiación de la misma. Según este
método la empresa debe ser valorada exclusivamente por su activo real.
En muchos casos se eliminan los efectos a corto plazo y para ello se considera
lo que denominamos capital en funcionamiento. Éste será el valor
del activo fijo neto más el fondo de maniobra necesario para desarrollar
la explotación normal de la empresa.
Esquemáticamente se podría formular como:
V= IN + C + E + T – CP
Siendo:
V= Valor de la empresa
IN= Inmovilizado neto
C= Clientes
E= Existencias
T= Tesorería
CP= Exigible a corto plazo
4.Método del valor de rendimiento
Existen varios procedimientos para calcular el valor de rendimiento. Los
más simplistas calculan la media de los beneficios obtenidos en los
últimos tres años y los multiplican por 3, 5, 7 y hasta 10 años
dependiendo de los factores externos e internos anteriormente citados.
El método de valor de rendimiento más aceptable consiste en
considerar los futuros “cash-flow” realizando una simulación
para 5, 7 y 10 años. Estos “cash-flow” se generarán
en años venideros por lo que será necesario actualizarlos, es
decir, traer al momento presente el equivalente financiero correspondiente
a dinero de mañana. Para ello se utiliza una tasa de actualización
que debe contener el tipo medio de interés de mercado.
5.Método de la actualización de flujos de caja futuros
Se basa en medir la utilidad futura en términos de los “cash-flow”
generados por la empresa en sus operaciones.
El método requiere la estimación de tres elementos diferentes:
- Estimación del periodo temporal en el que aplicar la fórmula
valoradora.
- Estimación de los flujos de caja para cada uno de los años
del periodo temporal definido (para lo que es necesario hacer previsiones
de ventas, de gastos corrientes, de inversiones...)
- Estimación de la tasa de descuento o actualización que incluya
(simplificando, el tipo de interés medio de mercado).
Supongamos que se va a utilizar un periodo temporal de 5 años. Se
obtendrán por tanto cinco flujos de caja:
FC1, FC2, FC3, FC4 Y FC5.
Si Ó = tasa de actualización, el valor actual de los flujos
de caja estimados que obtendrá la empresa en los próximos cinco
años (V) será:
V= FC1 (1+ Ó)-1 + FC2 (1+ Ó)-2 + FC3 (1+ Ó)-3 + FC4
(1+ Ó)-4 + FC5 (1+ Ó)-5